La importancia de retener el talento (II parte)

En anteriores entradas sobre gestión del conocimiento, y mas concretamente de la importancia de retener el talento, quedó pendiente hablar de los 4 elementos básicos de la gestión del conocimiento:

  1. el entorno físico.
  2. el entorno humano
  3. el entorno organizativo
  4. el entorno tecnológico.

Todos ellos son de gran importancia para la generación y explotación del conocimiento, en la medida que promueven el talento y una actitud tendente a compartir, a la transferencia de conocimiento. De aquí surge una pregunta que se deberían de autoformular todo tipo de entidades para conocer mejor a sus trabajadores: 

¿Qué deberían esperar, en consecuencia, los trabajadores del conocimiento en relación a lo que cada uno de estos 4
entornos les puede aportar para mejorar su implicación con la empresa y sus niveles de productividad?

 

  1. Del entorno organizativo, deberían esperar que les entregue una posibilidad creciente de aprendizaje y de desarrollo personal, en el mismo sentido que ya señalaba Peter Senge cuando enfatizaba que la empresa debe ser una comunidad humana de trabajo.
  2. Del entorno humano se debería esperar que les posibilite interactuar con colegas de los cuales aprender, para lo cual se han de garantizar espacios de intercambio y de trabajo colaborativo. Interactuar con colegas con los cuales se trabaja a gusto y se mantienen relaciones duraderas es un proceso que permite sustentar las bases de la colaboración y desde ella promover el compartir el conocimiento. 
  3. Del entorno tecnológico: los colaboradores del conocimiento esperan acceder a tecnología de última generación a partir de la cual hacer crecer aquello que Genís Roca denomina el Yo Digital, y desde la cual realizar el trabajo en remoto. Y, por supuesto, ello también permite hacer fluir y explotar el conocimiento, accediendo rápidamente a toda la información y conocimientos disponibles de la organización. Dentro del proyecto Avizor, se están dando los primeros pasos para estructurar un repositorio digital accesible para el conjunto de la organización, y con otros módulos privados por grupos de trabajo/áreas. 
  4. Y por último, del entorno físico se debería esperar que sea uno que garantice una variedad de espacios para funciones diversas,que además sean flexibles y adaptables, saludables, ecológicamente sostenibles y confortables. En Ides y Fundación Intras trabajamos bajo este concepto dentro de un open space.

 

La diferencia, por tanto, entre una organización basada en el conocimiento de la que no lo es, está dada principalmenteen cómo esta trata a sus colaboradores, cómo estimula la creatividad, la colaboración y la innovación continua. En la medida que la empresa garantiza los cuatro entornos, dando especial énfasis al organizativo y humano, habrá una motivación mayor de sus colaboradores a generar la inteligencia colectiva que la organización del conocimiento requiere para hacerse un lugar en un mundo cambiante y exigente.